Entre las sombras y en la distancia, un gran ejemplar de guepardo acecha a una gacela. Aguarda desde su posición (con un semblante paciente y templado) el momento oportuno de ataque.
El horizonte se divisa a lo lejos, casi insondable ante sus ojos. Las nubes, reposan por encima de su cabeza y dejan pasar a través de sus formas, los primeros rayos de luz.
Escucha los pasos de los elefantes, cada vez mas cerca. El estrepitoso ruido que marcan sus pasos, le aceleran el corazón. Percibe un rugido atronador, justo a su espalda. Se apresura a buscar con la mirada al guepardo. Siente pánico y se despierta. Lo hace Sobresaltado, para observar en la televisión un documental de la 2. Es entonces cuando escucha que, el guepardo es el único felino que no puede rugir.
Sonríe, apaga la televisión y se vuelve a recostar. Quizá si este dato hubiese existido en su cabeza, el sueño hubiese sido absolutamente distinto.
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ResponderEliminarLa información es poder, pero no saber, a veces, nos hacer más poderosos....
ResponderEliminarMe ha gustado, sí. Nada más entrar alguna de las estrellas o de las sombras, me ha cautivado... Lo he leído entero que ahora que aun es joven, es fácil... no he podido evitar comentar en alguno que otro.
Volveré a pasar, a ver si sigues contando cuentos...